Contents
- 1 La Comprensión de Textos: un Problema Regular Entre los Jóvenes de Hoy
- 2 Algunas Técnicas de Lectura que Te Pueden Servir
- 3 Técnicas de Estudio para Retener Contenidos
- 4 Técnicas de Estudio: Cómo Hacer un Mapa Conceptual
- 5 Recurre a Estrategias de Aprendizaje para Repasar
- 6 Finaliza con un Mapa Mental de Ideas
- 7 Conclusión
Estudiar no es algo que deba tomarse a la ligera, aunque muchos jóvenes lo hacen ¿Es ese tu caso? Creemos que no, de lo contrario no estarías leyendo este artículo. Como de seguro sabes, estudiar no solo necesita voluntad, sino también de utilizar las técnicas de estudio adecuadas.
Lamentablemente, debido a la sobrecarga de estímulos, información y distracciones presentes en la era digital, a los jóvenes en la actualidad les cuesta mucho concentrarse y retener contenidos que les permitan salir airosos en un examen.
La Comprensión de Textos: un Problema Regular Entre los Jóvenes de Hoy
Valgan verdades, no siempre es el ordenador o el celular el responsable de que te cueste concentrarte en un texto. Muchas veces el enemigo principal es la falta de comprensión lectora. Piénsalo, ¿por qué te interesaría una lección que ni siquiera entiendes?
De hecho, es común escuchar a los estudiantes lamentarse con las siguientes palabras: “No entiendo lo que leo”. No sorprende que en esas condiciones falten ganas de estudiar o de al menos leer brevemente las lecciones del día.
Sin comprensión no hay concentración y viceversa. Esto es como un tándem del que depende que puedas aprender y retener lo leído, siempre y cuando incorpores disciplina y constancia.
Por ello preparamos esta guía de técnicas de estudio que, lejos de decir obviedades que puedes leer en todas partes, te ofrece técnicas de lectura, ejemplos de métodos para estudiar y técnicas de concentración que mejorarán tu comprensión y desenvolvimiento en la universidad.
Algunas Técnicas de Lectura que Te Pueden Servir
Haz Solo una Cosa a la Vez
Dedícate al estudio y suelta el teléfono móvil. Es verdad que los jóvenes del siglo XXI se caracterizan por su capacidad multitarea, pero para estudiar a veces es bueno apegarse a lo que siempre ha funcionado: enfocarse en una sola actividad.
Técnica del Puntero

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Usa la punta de un lápiz o tu dedo como un indicador de lo que vas a leer. La idea es que tus ojos sigan el puntero improvisado, lo que te exigirá concentración y una lectura más veloz, similar a un escaneo de palabras que, aunque no lo creas, te ahorrará esfuerzos.
Si no te inspira confianza esta técnica de estudio, igual te recomendamos emplearla. Como mínimo te será muy útil como un ejercicio de prelectura, el cual te permitirá comprender lo esencial del texto antes de leerlo de forma más calmada y detenida.
Céntrate en Palabras e Ideas Clave
Como todo en la vida, estudiar requiere de mucha selectividad y atajos. Cuando leas, no te obsesiones por atender ordenadamente a cada párrafo, eso solo te hará perder tiempo y sentir saturado.
Por ejemplo, si estás leyendo sobre la Segunda Guerra Mundial, lo más lógico es que primero identifiques estos puntos:
- Comienzo y fin: 1939-1945.
- Bandos enfrentados: el Eje y los Aliados.
- Principales personalidades: Adolf Hitler, Benito Mussolini, Iósif Stalin, Winston Churchill, Franklin Roosevelt, etc.
- Principales acontecimientos bélicos: Invasión a Polonia, bombardeo a Pearl Harbor, batalla de Stalingrado, batalla de Iwo Jima, desembarco de Normandía y el lanzamiento de las bombas atómicas.
Con esta información clave, ya conoces lo más elemental del tema y tienes una suerte de estructura a seguir.
Ahora te será más sencillo adentrarte en los motivos de la guerra, los países que conformaban cada bando, sus contextos en aquel entonces, las principales acciones de los jefes de Estado y líderes militares de ese tiempo, las fechas y desarrollos de cada conflicto, etc.
Amplía tu Campo Visual con la Técnica de Estudio del Rombo
Esta forma de lectura requiere paciencia e insistencia. En efecto, puede que al principio te cause frustración y te parezca inútil, pero con el tiempo comprenderás sus beneficios. Si eres de los que valora los frutos a mediano y largo plazo, te recomendamos usarla.
Lo que necesitas es elaborar manualmente una plantilla cuyo vacío tenga forma de rombo, para después ponerla sobre la página que estás leyendo. La idea es que tus ojos se enfoquen en el centro de la figura y en las oraciones contenidas en dicho rombo.
La técnica busca ampliar tu campo visual para que tu cerebro aprenda a escanear los textos en lugar de leerlos de modo convencional. Así ganarás agilidad para leer y fortalecerás tu concentración. Una vez que la domines, el estudio diario te resultará mucho menos tedioso.
Usa la técnica que mejor se te acomode. Mientras más practiques, más fácil te parecerá.
Técnicas de Estudio para Retener Contenidos

Imagen de Karolina Grabowska en
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Retener es vital para que el aprendizaje tenga sentido. Según la teoría de la curva de olvido, de Hermann Ebbinghaus, perdemos un 50% de la información aprendida si dejamos de leer un día y un 97% si la dejadez se extiende por una semana. Preocupante, ¿verdad?
Sin embargo, este enorme inconveniente tiene solución si…
- Si te vales de gráficos: Complementa tus lecturas con documentales, infografías, fotos y mapas. Todo ello lo puedes encontrar fácilmente en Internet y reforzará tu retención.
- Si pones a prueba tu memoria: Lee el índice de tu libro y piensa en cuánto recuerdas de cada punto. Eso te ayudará a “recuperar” información y a tener repasos constantes pero mucho más cortos.
- Si escribes a mano las ideas principales: Subrayar las ideas principales de cada lección y escribirlas en una hoja te garantiza una mayor retención de los contenidos.
- Si ayudas a un compañero: Si quedas en repasar con un amigo, es probable que terminen distrayéndose y conversando sobre otras cosas, pero si te comprometes a ayudarle a aprender, te estarás ayudando a ti mismo a comprobar y reforzar lo que estudiaste.
Técnicas de Estudio: Cómo Hacer un Mapa Conceptual
Un mapa conceptual es una excelente manera de estructurar el conocimiento y entender las relaciones entre las ideas. Básicamente, estos gráficos consisten en cuadros o círculos con palabras clave en su interior, que se unen entre sí por medio de líneas o flechas.
Para crearlo, necesitas tener en consideración los siguientes pasos:
- Concepto principal: ¿Cuál es la idea central del tema que quieres dominar? Ese será el título del mapa.
- Palabras o frases clave: Piensa en ideas asociadas al concepto principal y descríbelas brevemente con una, dos, tres o máximo cuatro palabras, dentro de una figura.
- Organización de figuras: Es momento de que ordenes las ideas (arriba o abajo) según su jerarquía dentro del tema principal. Usa líneas o flechas según la dinámica o relación existente entre ellas.
- Ajustes del mapa: Una vez que el mapa haya tomado forma, corresponde preguntarse si cada elemento está bien ubicado, si acaso hay una mejor posición, si existe una palabra más precisa para determinado concepto, etc.
Te garantizamos que los mapas conceptuales te ayudarán a comprender y retener muchísimo mejor la información. Mientras más tiempo lleves usándolos, mejor te saldrán y mayores resultados traerán para tu aprendizaje.
Recurre a Estrategias de Aprendizaje para Repasar
Estudiar recién un día antes del examen es la forma más segura de llegar con dudas y estrés a la evaluación. Siempre es mejor estudiar con antelación, de modo que solo necesites un repaso general.
Te aconsejamos tener en cuenta estos tips estratégicos para sumar a tus técnicas de estudio:
- Ten una rutina de estudio: Dedica todos los días una o dos horas al estudio de los temas, así irás aprendiendo de a poco y los repasos serán más cortos y sin estrés.
- Encuentra un vínculo entre los temas: Una rutina de estudios te permitirá identificar la relación sucesoria entre los temas de una determinada materia. Así no tendrás que memorizar, salvo que hablemos de fechas y de matemáticas.
- Cambia de espacios: Contrario a la creencia popular, pasar de un ambiente a otro favorece el estudio y el repaso. Hasta puedes asociar espacios de tu casa con determinados puntos de un tema.
- Muévete, gesticula, habla: Está demostrado que tu voz y el movimiento activa las funciones de tu cerebro.
- Ponte a prueba con un simulacro o test: Plantéate preguntas o busca pruebas en Internet. Úsalas como medio de repaso y comprobación de aprendizaje.
Finaliza con un Mapa Mental de Ideas
¿Acaso no es lo mismo que un mapa conceptual?
No, mientras que un mapa conceptual se desglosa desde lo global a lo particular, uno mental se basa en conceptos interrelacionados y expresados con una palabra o una imagen. El primero es para estudiar, el segundo para repasar y fortalecer la retención.
Para crearlo necesitas:
- Usar la hoja o espacio verticalmente
- Dibujar una imagen central fácil de memorizar
- Ordenar las ideas en el sentido de las agujas del reloj
- Colocar las ideas secundarias desde el centro al exterior
- Establecer conexiones entre las ideas
- Emplear líneas curvas
- Subrayar
- Usar muchos colores o imágenes referenciales
- Cada nodo o línea debe tener una sola palabra clave
Conclusión
Aprender y retener contenidos no tiene que ser una tarea angustiante. Confiamos en que las técnicas de estudio y estrategias proporcionadas marcarán un antes y después en tu desenvolvimiento académico en la Universidad.
Todo depende de qué tan abierto seas al cambio y qué tan dispuesto estés a estudiar con agilidad y disciplina.